Educación para la salud y alimentación
¿Cómo se definiría la educación sanitaria? Como es normal existen diversas definiciones pero las cuales presentan puntos en común como se muestran en las siguientes (Fortuny & Gallego, 1988):
- OMS (1969): “La educación sanitaria se basa en inducir a las personas a adoptar y mantener las costumbres de una vida sana, a utilizar razonablemente los servicios sanitarios puestos a su disposición y también a tomar decisiones, individual y colectivamente, para mejorar su estado de salud y el del medio en que habitan”.
- Según Turner (1964): “Educación sanitaria supone el conjunto de experiencias que contribuye a inculcar en la persona hábitos, actitudes y conocimientos útiles relacionados con la salud individual, familiar y colectiva”.
- Por su parte Modolo (1981) expresa que: “La educación sanitaria es uno de los instrumentos de promoción de la salud y de la acción preventiva. Es un instrumento que ayuda a los individuos a adquirir un conocimiento científico de los problemas y comportamientos útiles para conseguir el objetivo salud”
Está claro que se puede tratar desde diferentes enfoques pero todas tienen en común que utilizan la educación para la salud como medio de responsabilizarnos de la salud personal y colectiva.
Una vez abordado el término de la educación sanitaria se puede decir que la educación para la salud en el marco escolar es la que se lleva a cabo en esta institución uno de los tantos ámbitos posibles. Los profesores y la familia son responsables de la formación integral del alumnado. Las prácticas favorables a la salud se fomentan desde ambos pilares dado que esta se da y se aprende en la vida cotidiana. La escuela es un espacio idóneo para implementar un programa de educación para la salud ya que presenta estas características:
- Campo de acción definido
- Elevado número de personas implicadas. Acoge a la población infantil durante un lapso de tiempo considerable. Llega a todos los integrantes de la comunidad.
- Se ocupa de escolares en edad evolutiva en la cual sus actividades, comportamientos y hábitos configurarán su personalidad.
- Disponibilidad de medios y espacios formativos que facilitan la integración de la educación sanitaria en la educación general.
Los fundamentos para la existencia de un programa de Educación para la salud en la escuela se basan en una serie de funciones educativas, sociales y sanitarias: función educativa (como parte de una educación integral), función social (implica lazos y relaciones con el entorno del niño) y función preventiva (instrumento de promoción de la salud) .
Algunos de los objetivos de la educación para la salud en la escuela son (Salleras, 1985; Salleras & Juvanet,1978): propugnar la adquisición de la salud como valor positivo y de la conciencia del derecho a la salud, desarrollando la responsabilidad de la participación, uno de los elementos esenciales en la gestión de la salud, promover la incorporación de conocimientos, actitudes y hábitos positivos para la salud en el periodo escolar, proporcionarles un método que desarrolle su mentalidad crítica y los capacite para examinar y eliminar los riesgos que amenazan a la salud.
Por supuesto, en todo esto hay una serie de actores fundamentales:
- El profesor: Ya que tiene contacto continuo con los estudiantes y con los instrumentos didácticos. Debe promover un ambiente sano y seguro. Ofrecerá a los alumnos un método de conocimiento e interpretación de los fenómenos biológicos, psicológicos y sociales ligados a la salud. Los aprendizaje no pueden ser teóricos, sino activos y participativos.
- La familia: Garantizan la continuidad y globalidad de la intervención.
- Servicios sociosanitarios: Deben desempeñar una importante función de apoyo y colaboración en la educación para la salud. Deben redefinir su estructura y acción para integrarse en la atención primaria y perseguir como objetivo la promoción global de la salud.
La educación sanitaria en la escuela se debe enfocar como un proceso que tienda a la promoción de determinadas capacidades humanas, es evidente que debe orientarse a la utilización de métodos que desarrollen dichas capacidades. Entre los más adecuados son la investigación (como procedimiento sistemático tendente a la solución de problemas), la observación y el trabajo de grupo.
Uno de los aspectos fundamentales dentro de la educación para la salud es la alimentación. Los hábitos alimenticios en niños y la educación para la salud se derivan dada la problemática que existe entre la modificación de estos y el aumento de la obesidad así como el riesgo de padecer enfermedades crónico degenerativas. Considerando que la alimentación y la nutrición son procesos influenciados por aspectos biológicos, ambientales y socioculturales y que durante la infancia contribuyen a un desarrollo y crecimiento óptimo, así como una maduración biopsicosocial, es necesario que los niños adquieran durante esta etapa hábitos alimentarios saludables
Los hábitos alimentarios se han ido modificando por factores que afectan a la dinámica familiar: menor tiempo y dedicación para cocinar una cantidad de alimentos de calidad que consumen los niños, la publicidad, etc. Considerando esto la escuela juega un papel fundamental en la promoción de hábitos alimenticios saludables.
Según Carro (2001) algunos problemas actuales relativos a la alimentación son:
- Incorporación de hábitos y alimentos extraños a nuestro medio y costumbres.
- Aumento desmedido del consumo de proteínas derivadas de la carne.
- Exceso o escaso uso del pescado en la alimentación cotidiana.
- Exceso de azúcares refinados: postres, comida chatarra…
- Alto consumo de productos industriales y precocidos.
- Incorporación de bebidas gaseosas en sustitución de agua.
Algunas alternativas para afrontarlo en el ámbito escolar (Carro, 2001):
- Proponerse como objetivo básico la recuperación de la dieta tradicional basada en el uso de los productos naturales propios de cada zona, que potencian beneficios como:
- Apoyo al desarrollo económico del medio.
- Posibilidad de acceder a productos más frescos y por tanto más saludables.
- Favorecer el comensalismo tradicional frente a la comida rápida o comida televisiva.
- Recuperar la cocina tradicional frente a la comida prefabricada, rápida y deshumanizada (gastronomía tradicional).
- Fomentar el espíritu crítico al consumismo.
Bibliografía
- Carro, N. B. (2001). Alimentación y nutrición en edad escolar. Revista digital universitaria, 8, 2-8.
- Fortuny, M & Gallego, J. (1988). Educación para la salud. Revista de educación, (287), 287-306.
- OMS. (1969). Sr. Informe Tec., 412, p. 7.
- Modolo, M. A. (1981) Educazione sanitaria, comportamento e partecipazione. Extracto de Educazione sanitaria en la scuola. Atti del XIX Corso Estivo di Educazione Sanitaria, Peruggia, 1.10
- Salleras, Ll. (1985). Educación Sanitaria Madrid-Barcelona, Ed. Díaz de Santos S.A.
- Salleras, Ll. & Juvanet, J. (1978) Programa de Salut Escolar, Barcelona, Publicacions de Salut Pública, Ayuntamiento de Barcelona, Unitat Operativa de Salut Pública. Principios y metodología de la educación para la salud en la escuela.
- Turner, C. E. (1964). Planteamiento de la educación sanitaria en la escuela. Barcelona, UNESCO/Teide y OMS

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