Estudiante de 4º curso del grado de Educación Primaria en la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada. Este blog cuenta mi periodo de prácticas en el centro Rafael Pérez del Álamo (Loja, Granada).

jueves, 27 de abril de 2017

Semanario 7

Semanario 7

(24/04/17-28/04/17)

Asignaturas

Lenguaje:
  • Se inicia a trabajar con los verbos regulares e irregulares. El análisis sintáctico se toma mayor protagonismo.
  • Toda la semana se han estado trabajando con poesías de diferentes tipos y autores. Esto se aprovecha para introducir elementos literarios como la personificación, la comparación y la metáfora.
  • Exposición de personajes históricos.
  • Actividad de “Pasapalabra”.
Francés y música:
  • Los alumnos van a realizar la representación teatral del cuento de los tres cerditos en francés. En la asignatura de música han estado trabajando con una partitura que le pondrá fondo a la representación teatral

Aspectos destacados de la semana
  • Visita de personal de CADE (Centro a Apoyo al Desarrollo Empresarial) : Se realiza una charla y se realizan actividades con los alumnos de quinto de primaria.
Valoración personal

Considero bastante interesante que se fomente el emprendimiento en los alumnos desde estas edades y con la realización de mercadillos benéficos y visita de personal cualificado que les explique experiencias y cómo tienen organizarse para plantear dichos proyectos. Hay que tener en cuenta que se dan una pautas generales a los alumnos y estos posteriormente se encargan de todas las partes del proceso. Por ejemplo: en la organización de mercadillos los propios alumnos son los que realizan manualmente los artículos que van a vender, organizan las existencias, controlan y realizan ellos mismos las ventas al público en general.
Share:

Temario 7

Educación emocional

La simple transmisión de conocimientos ¿Es suficiente para formar a alguien en la vida? El hecho es que durante mucho tiempo en las instituciones educativas se ha considerado que con la formación y transmisión de habilidades cognitivas (método tradicional de enseñanza) bastaba para constituir la educación que una persona recibía. Apoyándose en esta formación, un sujeto tenía que salir al mundo a enfrentarse y lidiar con las diferentes situaciones que se presentan a lo largo de la vida.
La educación tiene como objetivo el desarrollo integral de las personas. Teniendo en cuenta eso ¿por qué se da tan poca importancia al ámbito de las emociones en el área de educación? Para nadie es un secreto que las emociones forman parte de nuestro ser. Intervienen en todos los aspectos de nuestra vida: laboral, personal, académico, ocio, etc… ¿Es que el hecho de acumular conocimientos en nuestra cabeza es mucho más importante que aprender a ser personas? Vamos a introducirnos en el mundo de las emociones y podremos apreciar que tan importantes son en nuestra formación a lo largo de la vida.
Empezamos haciendo mención a un par de declaraciones. La primera del neuropsicólogo Richard Davidson en las que dice: “Cuando las emociones perturbadoras se producen en la mente interfieren con la capacidad de aprender de los niños” y la segunda la aporta el Psicólogo Daniel Goleman el cual piensa que separar la cognición de las emociones es un error. Ambas se encuentran en la misma área cerebral. De manera que si lo niños gestionan de manera más adecuada sus emociones podrán aprender mejor. (RTVE, 2013)

Todo hace indicar que nuestras emociones juegan un papel más importante en nuestras vidas del que podíamos imaginar. Centrándonos en el apartado específico del aprendizaje, el proceso de adquirir conocimientos se vería afectado por nuestros sentimientos. El hecho de estar tristes, alegres, enfadados, preocupados influye en nuestro proceso de aprendizaje.

Esto se ve aplicado en cualquier contexto y edad. Por ejemplo: La época de exámenes en la etapa universitaria. Bajo mi experiencia como estudiante puedo decir que en muchas ocasiones ocurre que algún alumno/a termina una relación sentimental o lamentablemente fallece alguno sus seres queridos lo que ocasiona, como es lógico, una avalancha de sentimientos los cuales son difíciles de confrontar. Cierto tipo de personas son capaces de saber manejar sus sentimientos y no permite que esto le llegue a afectar del todo a otros aspectos de su vida. Como es obvio, los seres humanos no somos máquinas, no se puede pulsar un botón y olvidar ese tipo de experiencias pero son capaces de asimilar de manera adecuada sus emociones. Sin embargo, existe otro tipo de personas que directamente no afronta ese conjunto sentimientos de manera correcta provocan su fracaso en esa etapa de exámenes y como es normal le termine afectando a otros ámbitos de su vida.
Por lo tanto, vemos que el aspecto emocional condiciona nuestro día a día y la manera en la que encaramos todo tipo de situaciones. Si esto es así, sería algo extraordinario tener la capacidad de gestionar nuestras emociones y llegar a ser inteligentes emocionalmente. Pero realmente ¿a qué se refiere este concepto?


A continuación, vamos a proceder a precisar la definición de la inteligencia emocional. A la hora de establecer un concepto en este sentido, hay que tomar en cuenta que existen dos modelos de inteligencia emocional (IE) : modelos mixtos y modelos de habilidad social.
El primer modelo es el que tiene mayor difusión en España. David Goleman (1995) se apoya de un artículo de Peter Salovey y John D. Mayer para precisar su definición, pero en su libro se le da un enfoque diferente. Se refiere a la inteligencia emocional como la capacidad de un individuo para identificar su propio estado emocional y gestionarlo de manera adecuada.

En lo referente al segundo caso, el concepto de inteligencia emocional ha ido sufriendo reformulaciones que intentan precisar de una manera adecuada lo que es la Inteligencia emocional:
“Una parte de la inteligencia social que incluye la capacidad de controlar nuestras emociones y las de los demás, discriminar entre ellas y usar dicha información para guiar nuestro pensamiento y nuestros comportamientos”. (Salovey & Mayer, 1990, p. 239).
En el año 1997 Mayer y Salovey realizan una formulación centrada en la IE como habilidad mental y se define esta como la habilidad para percibir, valores y expresiones con exactitud, la habilidad para acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento; la habilidad para comprender emociones, el conocimiento emocional y la habilidad para regular las emociones promoviendo un crecimiento emocional e intelectual.
Tras esto (Mayer, Salovey y Caruso ,2000a) la definen como “la capacidad de procesar la información emocional con exactitud y eficacia, incluyéndose la capacidad para percibir, asimilar, comprender y regular las emociones”. (p. 107)

En definitiva, lo que podemos extraer de estas diferentes definiciones es que inteligencia emocional es tener la capacidad de asimilar y gestionar nuestras emociones y las de los demás lo cual guía la manera que tenemos de pensar y nuestros comportamientos.
Una vez que poseemos un concepto, tenemos que plantearnos como poder llegar a educar nuestras emociones. Esta educación emocional debería empezar lo más pronto posible y seguir a lo largo de nuestra vida.
Hoy en día sabemos gracias a investigaciones que el modo en el que un niño se desarrolla en el útero afecta a este durante toda su vida. La forma en el que este se desarrolla depende del estado de la madre. Aspectos como alimentación, emociones, consumo de sustancias como el alcohol y el tabaco afectan al bebé. Vivette Glover (RTVE, 2013) indica que en el proceso de embarazo, además de prestar atención a la salud física de la madre, se debería tener en cuenta su salud emocional. Conocidos estudios (Mayes, 1999) vinculan la exposición a teratógenos, sobre todo alcohol, la cocaína y el tabaco, con un mal ajuste conductual y cognitivo en los niños, con algunos efectos en la etapa adolescente y adulta.

Observamos que los actos y las emociones de nuestras madres nos llegan afectar incluso hasta la edad adulta. Tras el nacimiento, la educación emocional debería iniciarse en el entorno familiar el cual le proporcione al niño herramientas que le hagan saber cómo se siente y este conozca cómo le puede llegar a afectar en el mundo de fuera, que está por descubrir.
“Las interacciones emocionales entre padres e hijos son de extrema importancia. Ahora sabemos con certeza que la preparación emocional ejercida por los padres influye de modo significativo en el éxito y felicidad de los hijos/as”. (Gottman & DeClaire,1997, p. 17)

Siempre hemos oído la frase que dice: “La escuela es la segunda casa”. El papel de segundo hogar tiene una serie de responsabilidades. Es decir, esta debe continuar con la formación que se ha iniciado en el seno de las familias. En ella aprendemos diferentes habilidades como: leer, escribir, sumar, restar; valores como: respeto, solidaridad, responsabilidad. Pero volvemos a reiterar la cuestión inicial: ¿Qué hay de las emociones? El papel de la escuela como segundo hogar debería incluir una formación de los alumnos en este ámbito para constituir a verdaderas personas humanas.

Las escuelas se deben plantear enseñar a los alumnos emocionalmente, dándoles estrategias y habilidades emocionales que les protejan de factores de riesgo o al menos palien sus efectos negativos. La diferencia es que la inteligencia emocional (Vallés, 2000) no tiene un tratamiento curricular como otras áreas de enseñanza. Se ubica más bien en acción tutorial y en programas transversales.
Según M. Álvarez (2001) existen diversos argumentos para justificar una educación emocional. Entre ellos nos encontramos a:
• Situaciones vitales: Nuestro día a día es un experimentar continuo de emociones en el que ciertos momentos puede haber conflictos entre lo que pensamos y lo que deseamos.
• Situaciones educativas: La finalidad de la educación es una formación plena de la personalidad integral del alumnado: cognitiva y emocional.
• Los pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser. Estos dos últimos estarían relacionados con la educación emocional. Existe un cambio del papel del docente: No solo es un transmisor de conocimientos también debe otorgar un apoyo emocional que resulta fundamental. Autoconocimiento. La educación implica relación interpersonal la cual está impregnado por fenómenos emocionales.
• Situaciones sociales: Las relaciones personales puedes llevar conflictos y estos afectan a los sentimientos.
• Argumentos psicopedagógicos: Según Gardner (1995) la inteligencia interpersonal y la intrapersonal son base de la inteligencia emocional. También menciona que cuando los alumnos tan solo se centran en capacidades lingüísticas y lógicas teniendo capacidad en otro tipo inteligencias durante su escolaridad se observa elevados niveles de fracaso escolar, dificultades de aprendizaje las cuales provocan emociones negativas.


Después de observar esto sería ventajista decir, ¿Por qué no introducir la educación emocional desde ya? Antes de nada, habría que apreciar si este tipo de educación tiene algún tipo de repercusión en el ámbito escolar. Se han realizado diferentes estudios con estudiantes españoles y de otras nacionalidades de distintas edades y niveles educativos (ESO, Universidad). Las investigaciones en áreas como el ajuste psicológico [mejores relaciones interpersonales (Ciarrochi, Chan y Bajgar, 2001)], rendimiento escolar y conductas disruptivas [menos comportamientos agresivos en el aula (Rubin, 1999) ; mayor habilidad para poder distinguir sus emociones, menos impulsividad, menor tendencia a suprimir pensamientos negativos (Extremera y Fernández-Berrocal, 2001b)] muestran resultados favorables cuando se posee una inteligencia emocional.
Nos vamos a centrar en los resultados obtenidos en el ámbito del rendimiento escolar que aparecen reflejados en la tabla que se presenta a continuación:

                                                
Otras estudios muestra que la posesión de buenas competencias emocionales trae consigo incremento en la resiliencia, bienestar subjetivo y como se puede apreciar en el cuadro anterior también mejora de las calificaciones académicas o desempeño escolar (Casel, 2003; Petrides, Frederickson y Furnham, 2004; Saarni, 2000; Sroufe, 2000). Además según expone Casel (2003) ,Frederikson y Furnham (2004) la formación de una competencias emocionales sirve para la prevención de factores de riesgo en el aula (disminuye el número expulsiones, el índice de agresiones y el absentismo escolar).

Partiendo de estos estudios, queda comprobado que la educación emocional es beneficiosa y claro está compatible con el modelo tradicional de enseñanza. Sería lógico pensar que nuestro sistema educativo formara a los profesores dotándoles de unas competencias emocionales que les permitiera desarrollarse como docentes y ,por supuesto, potenciar el desarrollo en el alumnado. Por otra parte, también se considera algo razonable que las legislaciones educativas se plantearan reflejar el valor que presenta este tipo de educación y apareciera de manera directa en estas leyes.

El ser estudiante del grado de educación primaria y encontrarme en el cuarto curso de mi formación como docente me otorga algo de conocimiento sobre el programa académico que he seguido hasta el momento. Para no contar solo con este punto de vista, tuve la oportunidad de consultar el programa del grado. En el pude apreciar que en el primero curso, en la asignatura de Psicología del desarrollo, posee dos temas relacionados con el aspecto de las emociones denominados: Tema 4: Desarrollo emocional en el periodo 6-12 y tema 5: desarrollo personal y social en el periodo de 6-12 años. Ese fue todo el contenido con respecto al tema que estamos tratando que encontré en la programación. En tercer curso vi un poco por encima aspectos sobre la educación emocional en la asignatura de Acción Tutorial y nada más.

En cuanto a legislación, tras la revisión de las dos últimas leyes educativas (LOE y LOMCE) estos fueron los resultados:

• LOE: Se puede apreciar algunas referencias a construir la personalidad y transmite que la educación íntegra dimensión cognoscitiva y la afectiva. Se propone que los ciudadanos desarrollen capacidades: individuales, sociales, intelectuales, culturales y emocionales. Manifiesta que el desarrollo de la personalidad y las capacidades afectivas del alumnado es uno de los fines de la educación.
• LOMCE: Se destaca sobre todas la palabra “competir” y cuanto mejor sea tu nivel educativo mayor puesto podrás conseguir y lo cual repercutirá sobre el crecimiento económico. La ley surge en teoría para dar respuesta a problemas como la equidad y la competitividad de nuestro país. De alguna manera, no solo considera primordiales las habilidades cognitivas además contempla competencias transversales como el pensamiento crítico, gestión de diversidad, creatividad o capacidad de comunicar.

En toda la ley podemos apreciar que se hace alusión solo una vez al aspecto emocional de manera muy general: “Las administraciones educativas dispondrán los medios necesarios para que todo el alumnado alcance el máximo desarrollo personal, intelectual, social y emocional…”
En definitiva, se puede apreciar la importancia que se le da a la educación emocional en nuestro sistema educativo en la actualidad. Queda claro que tampoco podemos generalizar dado que como hemos podido apreciar se realizan numerosos investigaciones y experiencias dentro de este campo en diferentes centros educativos pero no terminan de aplicarse de modo general en las leyes educativas y tampoco en el curriculum de la formación de los docentes.

Empezamos cuestionándonos si la formación en habilidades cognitivas era suficiente para formar a una persona. Tras observar los diferentes datos aportados podemos determinar que esto no es así. Hemos podido apreciar que la educación emocional es fundamental en todos los aspectos de nuestra vida e incluso llega a condicionar nuestro propio aprendizaje.

Además, nos planteamos el hecho de que no se daba importancia a las emociones y si a los aspectos cognitivos. Bajo mi punto de vista, continuamos estancados en un modelo antiguo de enseñanza tanto las legislaciones educativas y programas de formación de docente confirman esto. La LOMCE refleja muy bien este aspecto. Es decir, lo importante es competir y si albergo más conocimientos que mi compañero de clase seré mejor que este y podré acceder a un mejor puesto y una mejor profesión en un futuro. Se premia la simple memorización de contenidos y “escupir” todos estos en un papel.
La formación de personas no se puede limitar a esto. Tenemos que ir un paso más allá. Nadie está en contra de la adquisición de conocimientos, pero tenemos que educar a personas que sean sanas e inteligentes emocionalmente. Queremos que las cosas cambien pero no se realiza nada para remediarlo. Esto es responsabilidad de todos: políticos, instituciones educativas y de formación de profesionales, docentes, etc. En resumen, tiene que haber un cambio de mentalidad en nuestra sociedad y una evolución para ver cómo queremos realmente educar a las generaciones futuras.

Hoy en día, con internet obtenemos toda la información prácticamente en segundos pero que una persona sea capaz de conocer sus emociones, saber interpretarlas tanto las suyas como las de otras personas y que sepa gestionar estas no está al alcance de cualquiera. Tenemos que lograr un equilibrio entre conocimientos y emociones que nos den la certeza de que hemos contribuido a la formación de personas en todos los sentidos.

Bibliografía


• Álvarez González, M. (2001) Diseño y evaluación de programas de educación emocional. Barcelona: CISSPRAXIS.

•Barchard, K. A. (2000). Does emotional intelligence assist in the prediction of academic success?. Tesis doctoral, University of British Columbia, Vancouver.

•Casel (2003). Colaborative for Academic, Social and emotional Learning. Safe and sound: An educational leader’s guide to evidence-based social and emotional learning (SEL) programs. Chicago: Us Department of education, Mid-Atlantic Regional Education Laboratory.

•Ciarrochi, J.; Chan, A. & Bajgar, J. (2001) Measuring emotional intelligence in adolescents. Personality and Individual Differences, (31), pp. 1105-1119.

•Extremera, N. & Fernández-Berrocal, p. (2001b). ¿Es la inteligencia emocional un adecuado predictor del rendimiento académico en estudiantes?. Libros de actas de las II Jornadas de Innovación Pedagógica: La inteligencia emocional, una brújula para el siglo XXI, Granada. Pp. 146-157

•Fernández Berrocal, P; Extremera, N. & Ramos, N. Inteligencia emocional, supresión crónica de pensamientos y ajustes psicológicos. Boletín de Psicología (70), 2001, pp. 79 – 95

•Gardner, H. (1985). Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica. Barcelona: Paidós.

•Goleman, D. (1995). Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós.

•Gottman, J. & DeClaire, J. (1997). Inteligencia emocional e a arte de educar nossos filhos. Objetiva: Río de Janeiro.

•Guia docente de la asignatura de psicología de desarrollo. Recuperado 10 de marzo de 2016,de: http://grados.ugr.es/primaria/pages/infoacademica/guias_docentes/primero/psicologiadeldesarrollo

•LEY ORGANICA DE EDUCACIÓN (LOE) 2/2006, de 3 de mayo en BOE de 4 de mayo de 2006.

•LOMCE, Ley Orgánica 8/ 2013, de 9 de diciembre en BOE 10 de diciembre de 2013.

•Mayer y Salovey (1997). El modelo de inteligencia emocional de Mayer y Salovey: Implicaciones educativas para padres y profesores. Libro de actas de la II jornadas de innovación pedagógica: La inteligencia emocional, una brújula para el siglo xxi, Granada 2001ª, pp, 132 – 145.

•Mayer, J. D.; Salovey, P. & Caruso, D.(2000ª) Emotional intelligence as zeitgest, as personality and as a mental ability, en R. Bar-On y J.D.A. Parker (Eds.). The handbook of emotional intelligence: Theory development, assessment, and application at home school, and in the workplace. San Francisco, Joseey – Bass. Pp 92-116.

•Mayes, L.C. (1999). Developing brain and in utero cocaine exposure: Effects on neural ontogeny. Development and Psychopathology. (11), 685 - 714.

•Petrides, K. V.; Frederickson, N. & Fumham, A. (2004). The role of trait emotional intelligence in academic performance and deviant behavior at school. Personality and individual differences, (36), 277-293

•Rubin, M.M. (1999) Emotional intelligence and its role in mitigation aggression: A correlational study of the relationship between emotional intelligence and aggression in urban adolescents. Tesis doctoral, Inmaculata College, Inmaculata,Pa.

•RTVE (2013). Aprender a gestionar las emociones. [Video]. Disponible en: http://www.rtve.es/television/20121025/aprender-gestionar-emociones/571611.shtml

•Salovey, P. & Mayer, J. D. (1990). Emotional intelligence. Imagination, Cognition, and Personality. (9), pp 185- 211.

•Saarni, C. (2000). Emotional competence: A developmental perspective, en Bar-On, R. y Parker, J. D. A. (eds.) The handbook of emotional intelligence: Theory, development, assessment, and application at home, school, and in the workplace. San Francisco, Calif.: Jossey-Bass.

•Schutte, N. S.; Malouff, J.M.; Hall, L. E.; Haggerty, D.; Cooper, J. T.; Golden,C.J. & •Dornheim, L. (1998). Development and validation of measure of emotional intelligence. Personality and Individual Differences. (25) pp. 167 – 177.

•Sroufe, L. A. (2000). Early relationships and the development of children. Infant Mental Health Journal, (21), 67-74.

•Valles, A & Vallés, C. (2000). Inteligencia emocional. Aplicaciones educativas. Madrid. EOS.
Share:

Buscar este blog

Noticias

Traducir