Igualdad e identidad de género
Ya desde la época del Neolítico (Gómez, 2006) se comenzó a gestar la subordinación de la mujer al hombre. La división del trabajo provocó que a las mujeres y a los hombres se les asignará espacios diferentes. El espacio doméstico y espacio público respectivamente. La ocupación de los hombres de este espacio permitió afirmar una hegemonía que fue construyendo lo que hoy conocemos como patriarcado que arrinconó a las mujeres al ámbito doméstico. A lo largo de la historia se elaboraron leyes, se difundió conocimiento, se creó un sistema de valores que perpetuó la posición desigual de hombres y mujeres. Tanto la religión, filosofía y la ciencia construyeron prejuicios y pensamientos como el que la mujer es débil e inferior y el hombre fuerte y superior
¿Qué se puede hacer desde la escuela para poder promover la igualdad? Educar con enfoque de género y fomentar la igualdad entre hombres y mujeres. Algunas bases de esta práctica son: diagnosticar o desvelar el sexismo, utilizar un lenguaje para la igualdad en la comunicación y procurar una representación equilibrada.
La coeducación para la igualdad se tendrá que realizar en diferentes ámbitos: relaciones entre miembros de la comunidad educativa, formación para la igualdad y fomento para una nueva cultura escolar que destierre actitudes machistas, la homofobia, el sexismo...
¿Pero qué es exactamente la coeducación? Se nos explica este concepto en el siguiente video:
¿Pero qué es exactamente la coeducación? Se nos explica este concepto en el siguiente video:
De la misma manera se puede realizar un trabajo coeducativo en las tres áreas del currículo (Simón, 2010) :
- Currículo formal o explícito: Contenidos, materiales, metodologías, evaluación.
- Currículo oculto o implícito: Relaciones, lenguajes, uso de espacios, instancias de poder y representación, roles, estereotipos, funciones.
- Currículo omitido: Lo que se considera socialmente conveniente o necesario que se aprenda.
En la actualidad está claro que se han conseguido muchos avances pero queda todavía mucho camino por recorrer: lucha contra violencia de género, brecha salarial entre hombres y mujeres, acceso a la educación, acceso a la salud, etc.
Brecha salarial
La escuela tiene la responsabilidad de formar a las generaciones futuras ya no solo en el ámbito educativo sino como personas que serán el día de mañana.
Según la RAE la palabra sexo se define como condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas. Del mismo modo se define género como grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico. “En el momento en el que nace un individuo constituye el punto de partida de una predestinación cultural articulada en expectativas sociales, roles y rasgos de personalidad”. (Zaro, 1999). Como consecuencia de esto en función del sexo: el individuo masculino tiene que identificarse como ambicioso, seguro de sí mismo, independiente, fuerte, autosuficiente...y la feminidad implica identificarse como sensible, dócil, dulce...La identidad de género no es sinónima de identidad de sexo, es el resultado del juicio de cada individuo hace de su propio cuerpo y que le lleva a identificarse biológicamente como ser hombre o mujer.
Cualquier individuo independientemente de su sexo desarrolla una imagen de sí mismo. La interacción con otras personas es vital para consolidar nuestra identidad. Esta se ve influenciada por el ámbito socio-cultural que nos marca unos roles sociales. El entorno social es el encargado de transmitir a los agentes socializadores (familia, escuela, grupos de amigos/as y los medios de comunicación) la información relativa a los roles de géneros y a los contenidos de masculinidad y feminidad.
Deaux y Lewis (1984) realizan una estructuración de los estereotipos de género en 4 categorías:
- Estereotipos referidos a rasgos de personalidad: Expresividad emocional en la mujer, autocontrol en el hombre, pasividad y actividad, sumisión-dominancia, dependencia - independencia, inseguridad-seguridad en sí mismos respectivamente..
- Estereotipos referidos a conductas de rol: las mujeres tienen cometidos como los de cuidar de gente enferma, decorar la casa,...mientras que los hombre realizan reparaciones en el hogar, se ocupan del coche.
- Estereotipos referidos a profesiones: Las mujeres en profesiones asistenciales como (enfermeras, maestras,...). Se alejan de posiciones de responsabilidad y dirección lo cual es un estereotipo criticado pero en la actualidad aún persiste.
- Estereotipos referidos a la apariencia física: Las mujeres deben ser sensuales, de voz suave...mientras que los hombres musculosos, de voz grave, etc.
Todo individuo socialmente adaptado debe identificarse con ellas porque es lo que la sociedad espera de él. Este mensaje se transmite tanto a niños como a niñas y es lo que asienta las identidades de género. En la transmisión de la identidad de género por parte de la escuela se observa que se ofrece a los niños modelos masculinos con los que identificarse (héroes, artistas,...) sin embargo a las niñas tienen que identificarse con el modelo femenino estereotipado sin que se le ofrezcan referentes relevantes en los que basarse y aprender.
Algunas sugerencias y propuestas coeducativas para fomentar la igualdad podrían ser (Simón,2010):
- Exposiciones relativas a la obra humana de las mujeres aprovechando distintas conmemoraciones.
- Incluir la violencia de género en todas la acciones preventivas, educativas sancionadoras de la llamada violencia escolar.
- Realizar actividades que tengan que ver con la presentación no estereotipada de oficios y profesionales donde se den a conocer personas concretas que los realicen.
- Organizar sesiones audiovisuales que presenten vidas no estereotipadas de mujeres y hombres.
- Fomentar la realización de talleres de la igualdad, de educación afectivo - sexual y de corresponsabilidad.
Bibliografía:
- Deaux, K. y Lewis,L.L. (1984). Structure of gender stereotypes: interrelationships among related behavior .Psychological Review.94,369-389.
- Gómez, Y. H. (2006). Igualdad bajo sospecha: el poder transformador de la educación. Madrid: Narcea
- Simón, E. (2010). La igualdad también se aprende. Cuestión de educación. Madrid: Narcea.
- Zaro, M. J. (1999). La identidad de género. Revista de psicoterapia, 10(40), 6.


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